En estas clases, los niños y adolescentes aprenden a conocer su voz, cuidarla y expresarse con libertad, siempre desde un enfoque adaptado a su edad y etapa de desarrollo vocal.
Las clases pueden ser individuales, para un trabajo más personalizado, o grupales, en las que se fomenta la escucha, la motivación y el aprendizaje compartido. A través de dinámicas creativas y lúdicas, los más pequeños descubren la música como un juego que les ayuda a crecer; y en la adolescencia, acompañamos con especial cuidado el proceso de cambio vocal, aportando herramientas seguras para afianzar la técnica y la confianza.
En cuanto a la técnica, cada etapa tiene su propio enfoque:
El Método Begoña Salgueiro les permite trabajar la respiración, la proyección y la afinación de manera natural, evitando malos hábitos y sentando las bases de un canto sano y expresivo. Además, cada trimestre los alumnos participan en conciertos y muestras en público, una oportunidad para compartir lo aprendido, perder el miedo escénico y vivir la música como una experiencia colectiva y emocionante.